sábado, 19 de enero de 2013

Los libros más vendidos en el verano


El verano es el momento donde muchas personas deciden dedicar un momento a la lectura. A su vez, las editoriales lanzan su artillería más pesada, e incluso llegan a preparar catálogos especiales.
Otro suceso curioso sobre el verano y la literatura es que ciertos títulos o géneros asoman a la superficie por estos tres meses y luego desaparecen, como los animales en período de hibernación.
Infobae.com consultó a distintas librerías de la costa argentina, con el fin de poder enumerar los libros más deseados para leer en vacaciones. Dichos títulos son los siguientes:
Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo), la primera parte de la trilogía erótica escrita porE.L. James, que generó un boom de ventas en todo el mundo. Sin embargo, también ha sido criticada por algunos lectores por sus múltiples coincidencias con otra exitosa saga en ventas, Crepúsculo.
El manuscrito encontrado en Accra, de Paulo Coelho (Grijalbo). El autor delAlquimista y de Veronika decide morir, regresa con esta historia ambientada en el año 1099, cuando Jerusalén se prepara para la invasión de los cruzados. De tinte filosófico, el libro abarca temas clásicos como el amor, la lealtad y el miedo.
Economía a contramano, de Alfredo Zaiat (Planeta). El economista y periodista brinda sus puntos de vistas sobre los temas económicos que son eje de las políticas públicas, como las estadísticas, la compra de dólares, la inflación y el rol del Estado en la economía.
Cerati en primera persona, de Maitena Aboitiz (Ediciones B) es una recopilación de entrevistas brindadas por el músico, donde se intenta reconstruir el pensamiento y la búsqueda musical de uno de los artistas más notables de la Argentina.
Otros textos mencionados por los libreros como los más vendidos son: Una vacante imprevista, de Joanne K. Rowling (Salamanda), El Libro de los placeres prohibidos, de Federico Andahazi (Planeta), Lanata, de Luis Majul (Planeta), y los títulos de astrología que nunca faltan a comienzo de año, como los de Horangel y Ludovica Squirru.

Recomendaciones
En el caso de que todos estos libros no terminaran de seducir al lector, Cultura YA consultó a distintos escritores y personalidades de la cultura, con el objeto de contar con otras opciones. Pues, quien se encuentre con un buen libro, a diferencia de los amores de verano, encontrará un amor para toda la vida.
Gonzalo Garcés (El miedo, Random House Mondadori) aconseja: "Para el verano recomiendo leer historia. El placer de leer sobre batallas sangrientas, conspiraciones, debacles económicas, caídas de imperios, viene de la sensación de estar a salvo: todo eso paso, pero vos estas en tu sillón leyendo. En la playa o en el campo, incluso en el balcón de tu departamento en verano, la sensación se acrecienta. Te sentís indestructible. Libros recomendados: Decadencia y caída del imperio romano, de Edward Gibbon;Vida de Jesús, de Ernest RenanMemorias de Guerra, de Charles de Gaulle."
Oliverio Coelho, autor de Un hombre llamado Lobo, entre otros, afirma: "Recomiendo para el verano la lectura de libros voluminosos. En lo posible, novelas en varios tomos, como En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust. O La historia de mi vida, deGiacomo Casanova, que puede leerse como una novela, y además predispone a cualquier víctima del calor para actividades de seducción.”
En relación con este tema, el periodista y escritor Juan Terranova, autor de Música para rinocerontes, sostiene: "Yo estoy releyendo No alimenten al troll, de Nicolás Mavrakis. Lo recomiendo enfáticamente. Va por afuera de la fría y torpe ecuanimidad de la literatura argentina actual."
Por su parte, el crítico cultural Daniel Molina dice: "Yo recomendaría poesía: Hojas de hierba, que recoge toda la poesía de Walt Whitman (o, al menos, su sección más conocida: Canto a mí mismo). Whitman es un poeta oceánico, tumultuoso, inmenso. Es el poeta de la democracia rebelde y de la vida en estado de incandescencia y diversidad. Como dice en su poema: quien toca este libro toca una vida, toca una persona, se hace
un amigo."
Por último, Martín Kohan, autor de Ciencias morales (Premio Herralde de Novela 2007), concluye: "Considero que lo mejor es destinar para las vacaciones los libros más arduos, más exigentes, más extensos, más complicados. Es decir, los que van a exigirnos más tiempo de lectura y más poder de concentración como lectores. Aliviados de las obligaciones y de las interrupciones que estropean nuestra existencia de lectores a lo largo de todo el año, tendremos durante las vacaciones la ocasión de entregarnos a esa clase de libros que trascienden la ligereza del entretenimiento sin desafíos. Y si las vacaciones que uno practica dificultan o directamente impiden el goce de la lectura más laboriosa, mi sugerencia es cambiar de vacaciones."

viernes, 18 de enero de 2013

“Tesis sobre un homicidio”, un duelo de mentes brillantes por Viviana Cipolla


Se trata de la última película de Ricardo Darín, un nuevo thriller protagonizado por el actor argentino más aclamado y exitoso de nuestro cine en los últimos años. Todas sus participaciones en el séptimo arte son una cuota de calidad y sus productos suelen tener una aceptación favorable tanto por el público como por la crítica.
En esta oportunidad, lo acompañan Arturo Puig, Calu Rivero (su primera incursión en la gran pantalla) y el actor español Roberto Ammann. La dirección está a cargo de Hernán Goldfrid (Música en espera). Rodada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, sus pasillos, aulas, calles y cafeterías, son ahora parte de nuestro universo cinematográfico, cotidiano y familiar.
Roberto Bermúdez (Darín) es un abogado de 55 años y de reconocida trayectoria, que desde hace un tiempo se dedica exclusivamente a la docencia en la Facultad de Derecho de la UBA.  También escribe libros y dicta un Seminario sobre Derecho Penal. Asimismo, producto de los años de ejercicio y el cansancio de su profesión, se encuentra algo desilusionado con respecto a la aplicación de la ley y la construcción de la justicia. Divorciado de su mujer, sus jóvenes y entusiastas alumnas, quienes a su vez lo veneran y respetan, son su debilidad y el centro de descargo de su energía libidinal.
En uno de sus cursos se encuentra Gonzalo, un flamante abogado, brillante y muy bien educado, hijo de un diplomático español y amigo de Roberto, que profesa una gran admiración hacia él, pero que al mismo tiempo, se anima a  cuestionarlo y desafiarlo.
El núcleo de la historia se afirma cuando se descubre el cadáver de una alumna en el estacionamiento de la Facultad, muy cerca de donde Roberto se encuentra dictando su seminario.  Al acercarse a la muchedumbre y observar el cuerpo ultrajado y sin vida,  Bermúdez asume el caso casi como un desafío personal. Por sus años de experiencia, él puede leer en el cadáver, pistas y huellas que la policía, a simple vista no comprendería.  Siente como si el asesino – alguien a quien cree conocer - le estuviese enviando una invitación a involucrarse en la investigación. Pronto aparecerán sus sospechas y sus estrategias para descubrir al homicida y ganar esta última batalla.
Mientras tanto, nuestro protagonista se entusiasma sentimentalmente con una joven (Calu Rivero), que es también la hermana de la víctima. En búsqueda de respuestas y nuevas pistas, comenzarán un vínculo, algo retorcido, que complica la investigación, tornándola violentamente peligrosa.
“Tesis sobre un homicio”. Crímenes, abogados, pistas, teorías y cavilaciones,  es imposible no encontrar en esta obra nacional, ciertas reminiscencias  de “El secreto de sus ojos”. Comparten protagonista y temática, no así la riqueza y la dulzura del resto de sus personajes secundarios. Es un buen producto, un thriller inteligente, creado con enorme profesionalidad y respeto hacia el público. No está a la altura de su predecesora, pero al igual que ésta, invita a reflexionar y abrir bien los ojos. Vale la pena darle una oportunidad a esta nueva propuesta del cine argentino.

miércoles, 9 de enero de 2013

BAHIA BLANCA NO OLVIDA, HOMENAJE A CARLOS DI SARLI


Al cumplirse 110 años del nacimiento del compositor bahiense se colocó una placa en el busto de la plazoleta de 12 de Octubre e Yrigoyen. Las actividades se multiplicarán en el año.

 Se realizó en Bahía Blanca la colocación de una Plaqueta Homenaje en homenaje al compositor Carlos Di Sarli, a 110 años de su nacimiento.
     Realizada por el afamado artista fileteador Pedro Araya, se la puede apreciar en el busto del autor del tango Bahía Blanca , emplazado en 12 de Octubre e Hipólito Yrigoyen, luego del acto que encabezaran el productor José Valle, coordinador del ciclo "Bahía Blanca no olvida", Guillermo Goycoechea en representación del Instituto Cultural de nuestra ciudad y Marta Susana Duca de Di Sarli, sobrina nieta de Carlos Di Sarli.
     La cantante de tangos Gaby "la voz sensual del tango", fue la encargada de conducir el homenaje y de anunciar parte del cronograma de actividades que se realizarán este año en el marco del programa que promueve Dandy Producciones.
     Se anticipó, de este modo, la realización de la 2º Edición del Ciclo "Cuenta Conmigo", que contará con nueve fechas de marzo a noviembre, en la tanguería de Brandsen 550, dedicado a los nuevos valores de la música local, la presentación del documental Carlos Di Sarli, el señor del tango , dirigido por Alberto Freinquel y producido por José Valle, que será exhibido en el Teatro Municipal para el Aniversario de Bahía Blanca, en una función de gala donde estarán presentes la viuda del maestro y sus dos hijas.
     Gaby destacó, además, la reiteración de las Jornadas Gardelianas --del 20 al 24 de junio-- dentro de las cuales se colocará la cuarta "Baldosa que no olvida", en homenaje al cantor Roberto Achával, con muestras de espectáculos, charlas y la disputa de la Copa Carlos Gardel de fútbol, con la posible participación de los equipos Olimpo y Villa Mitre. Se trataría del primer Trofeo Carlos Gardel que se dispute en la historia del fútbol.
     Finalmente mencionó el Tercer Festival Nacional de Tango de Bahía Blanca Carlos Di Sarli, del 2 al 6 de octubre, con espectáculos musicales, conferencias, muestras de arte, la elección de la 1º Reina Nacional del Tango, el retorno de los restos de Roberto Achával a su ciudad natal y presentación del libro biográfico del cantor whitense Roberto Achával. El último cantor de Pichuco.
Además.
- "Hace 100 años...", conferencia sobre hechos y personajes del tango con historias de vida y eventos relevantes a un siglo de distancia, en marzo.
- Tándem "Homenaje a Charlo": en julio, se recordará al escritor, compositor, pianista, cantante y actor Carlos José Pérez de la Riestra, más conocido como Charlo, nativo de Puan.
- Homenaje a Aníbal Troilo en el 99º aniversario de su nacimiento, con proyección de un documental realizado por el periodista Gabriel Soria, acompañado de un espectáculo musical, también en julio.
- Musicales a total beneficio de la Biblioteca Rivadavia.
- Homenaje a la radio y la música popular argentina (tango y folklore), celebrando un nuevo aniversario del medio en el Congreso Nacional y la Ciudad de Bahía Blanca. En julio-Agosto)
- Homenaje a las Mujeres del Tango "De Tita a Eladia". Espectáculo musical que evocará a las más relevantes cancionistas de la música ciudadana con artistas locales y nacionales.
- Homenaje a Juan Carlos Cobián a 60 años de su partida con espectáculo musical en la ciudades de Pigüé-Bahía Blanca-Buenos Aires, en el mes de diciembre.
- Continuarán, mientras tanto, las visitas de Gaby a los jardines de infantes, para realizar charlas educativas acerca del tango.

martes, 8 de enero de 2013

Ciclo de 10 filmes franceses inéditos en La Lugones


Diez películas de la reciente cinematografía gala que no tuvieron exhibición en la Argentina se reúnen en el ciclo Cine francés inédito que desde el 29 de enero hasta el 10 de febrero se desarrollará en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Corrientes 1530).

Organizado por el Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina, con el auspicio y la colaboración de la Embajada de Francia, el ciclo reúne películas estrenadas en 2009, 2010 y 2011, muchas de las cuales pasaron por importantes festivales internacionales pero sin estreno comercial en el país.

La agenda arranca el martes 29 con "Todos al Larzac", de Chirstian Rouaud y continúa el miércoles 30 con "Uno empieza, otros te siguen", de Léa Fehner, película se llevó el César a la Mejor Opera Prima de 2009 que otorga la Academia de Cine Francés.

El viernes 1 se exhibe "Juntos es demasiado", de Léa Fazer, protagonizada por Nathalie Baye, Pierre Arditi, Jocelyn Quivrin y Eric Cantona; mientras que  el sábado 2 se verá "Manos arriba", de Romain Goupil con Valeria Bruni Tedeschi, Hippolyte Girardot, Linda Doudaeva, y Jules Ritmanic.

El domingo 3 y lunes 4 se exhibe "Persecución", de Patrice Chéreau, con  Charlotte Gainsbourg, Romain Duris y Jean-Hugues Anglade, filme que formara parte de la Competencia oficial del Festival de Venecia.

"Una ejecución ordinaria", de Marc Dugain, se proyectará el martes 5 y el miércoles 6 se verá "Bella espina", de Rebecca Zlotowski, que tuvo su premiere en el Festival de Cannes y ganó el Premio Louis Delluc a la mejor opera prima.

Los últimos filmes del ciclo son "La familia Wolberg", de Axelle Ropert(jueves 7), "Un veneno violento", de Katell Quillévéré (viernes 8 y sábado 9) y "Un hombre que grita", de Mahamat-Saleh Haroun(el domingo 10). 

jueves, 3 de enero de 2013

HOY CUMPLE 72 AÑOS DANIEL TORO....!!!



Daniel Cancio Toro, conocido como Daniel Toro nacio en Salta el 3 de enero de 1941 hoy cumple 72 años., es un cantante y compositor, que se destacó en la ejecución y composición de música folklórica de la Argentina.
Daniel Toro es un prolífico compositor que se estima ha compuesto más de 1000 canciones, entre ellas varias que se han vuelto clásicas del cancionero argentino y latinoamericano como Para ir a buscarte y Cuando tenga la tierra (con Ariel Petrocelli),Zamba para olvidarte, Mi mariposa triste, Este Cristo americano, Nostalgia mía,Pastorcita perdida, Zamba de tu presencia, El antigal (con Lito Nieva y Ariel Petrocelli),Mi principito (con Néstor César Miguens),. A los 17 años compuso Para ir a buscarte con el poeta Ariel Petrocelli, con quien compondría luego otras importantes canciones como Cuando tenga la tierra y El antigal.
Desde 1959 integró varios conjuntos folklóricos como Los Tabacaleros, Los Forasteros, Los Viñateros y Los Nombradores. En 1966 inició su carrera solista y en 1967 obtuvo un impresionante éxito en el Festival de Cosquín, donde recibió el premio Consagración.
En los años siguientes Daniel Toro publicó varios álbumes de mucho éxito popular, cultivando un estilo cercano a la balada romántica. Por esa razón los tradicionalistas del folklore lo criticaron. El estilo juvenil y popular del folklore que Daniel Toro cultivó en los '70, fue precursor del folklore de los '90, a través de intérpretes como Soledad, Los Nocheros o Luciano Pereyra. En la contratapa de su álbum Canciones para mi pueblo, Toro contesta esas críticas del siguiente modo:
"Para aquellos que duden de mi proyección eterna como folklorista tal vez les basten mis bagualas y mi rostro (escuchadas unas, observado el otro con atención y detenimiento) como ejemplos concretos que demostrarían el error sostenido. Pero a varios no les serán suficientes. Como resultaría difícil conformarlos aquí va una pintoresca anécdota: en una reunión del ambiente artístico en Buenos Aires se acercó a saludarme el actor cómico José Marrone, popular en el ambiente por sus frases satíricas. Al estrecharme la diestra dijo a gritos:

-"Este grone lleva el país en la cara!!!".

Desde ese "país", indio y moreno, quiero lanzar el torrente de mi hurgar en todos los cancioneros sin desprestigio para mi condición de artista nativo".
Daniel Toro (Canciones para mi pueblo, 1971)
Durante la dictadura militar implantada en 1976 Daniel Toro integró las listas negras y sus canciones fueron prohibidas. En esa época, para evitar la censura, utilizó el seudónimo de Casimiro Cobos. En ese período sufre en 1979 un cáncer de garganta que lo hace perder la voz. Por esa razón debió dejar de cantar muchos años, hasta que volvió al escenario en 1999.
Daniel Toro sin embargo no dejó nunca de componeterpr y con posterioridad a su enfermedad compuso canciones memorables, como Nostalgia mía, Pastorcita perdida yZamba de tu presencia, entre otras.
El 27 de septiembre de ese año el Congreso de la Nación realizó un reconocimiento público de la importancia del músico para la cultura popular argentina y de su esfuerzo por superar la adversidad.
En 2002 se realizó un tributo a Daniel Toro, en el Teatro Astral de Buenos Aires, en el que artistas como Los Fronterizos, Los Nocheros, Zamba Quipildor, Ariel Petrocelli, Abel Pintos, Yamila Cafrune, el Chango Nieto y sus hijos Facundo, Carlos y Claudio Toro, entre otros, interpretaron sus canciones y muchos artistas populares  las llevaron al disco.

El dandy y la diva del canto


Mucha gente se acercó aquel sábado 29 de abril de 1907 a la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en 1567 en el Chiado, el barrio céntrico de Lisboa, para ver de cerca una boda que prometía ser fastuosa.
Se casaba Regina Pacini, la soprano ligera que era ídolo de los melómanos portugueses desde que, a los 17 años –casi dos décadas antes– había debutado en el Teatro Real de San Carlos, el coliseo operístico de Lisboa. Lo de Regina había sido debut y consagración: en la sala estaba la reina de Portugal, doña Amalia. Regina cantó La sonámbula, de Vincenzo Bellini, y el teatro se vino abajo. Del novio, en cambio, se sabía poco. Sólo que era un tal Alvear, millonario sudamericano. A las nueve en punto de la mañana se abrieron las puertas de la sacristía y una pareja avanzó hacia el altar. Pero, ante el desconcierto general, quienes aparecieron fueron... una criada y un agente de policía, rojos de vergüenza ante aquella multitud. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaban la prima donna y su novio potentado?

Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Pacini se habían casado a las siete de la mañana, cuando la iglesia estaba desierta. Con aquella ceremonia casi clandestina culminaba (o quizás empezaba) una historia de amor que iba a desafiar varios tabúes de la sociedad argentina.

Ella había sido llamada Regina por haber nacido el Día de Reyes de 1871. Vino al mundo en la rua de Loreto. Era hija de una andaluza, Felicia Quintero, y de un italiano, Pietro Pacini, director escénico del Real de San Carlos y autor de noventa óperas. A los dieciséis años tenía una voz de cristal. Su carrera fue imparable y conquistó todos los baluartes de la lírica: se rindieron al hechizo de su voz el Liceo de Barcelona, la Scala de Milán, la Opera de París. En el Covent Garden de Londres cantó Lucía de Lammermoor con Enrico Caruso. Aunque no fuera muy agraciada, quisieron casarse con ella millonarios y militares rusos, polacos, suecos. A todos les dijo que no, porque quería dedicarse a su carrera, y lo hizo.

El primer Alvear, bisabuelo de Marcelo Torcuato, había llegado a Buenos Aires en el siglo XVIII. Su abuelo, el general Carlos María de Alvear, era héroe de la independencia. Su padre, Torcuato de Alvear, había sido intendente de Buenos Aires durante la primera presidencia del general Julio A. Roca. Marcelo Torcuato, nacido en 1868, era un joven alegre, expansivo, dicharachero. Se recibió de abogado sin problemas. Era aficionado a las parrandas, a las coristas, al goce de la noche. Un auténtico "niño bien". Su fortuna era inmensa. No solamente la que le había legado su padre, sino la que había obtenido de su madre, Elvira Pacheco, hija del general rosista Angel Pacheco. El efectivo de Alvear a comienzos del siglo XX rondaba el millón de pesos. ¡Un millón de pesos del año 1900!

Todo llevaba a Alvear a convertirse en un político de la oligarquía. Sin embargo, en 1890, un grupo de amigos, estudiantes de clase alta, entre los que estaban Carlos Rodríguez Larreta, Angel Gallardo y Octavio Pico, disconformes con el mediocre gobierno del presidente Miguel Juárez Celman, participaron en la Revolución del Parque, que fue el bautismo de fuego de la naciente Unión Cívica Radical. En esas jornadas de lucha, Marcelo trató al fogoso tribuno Leandro N. Alem y a un político de la parroquia de Balvanera, dieciséis años mayor que Marcelo y que iba a ser importante en su vida: Hipólito Yrigoyen. Alvear quedó marcado por aquella algarada juvenil y, con esa lealtad que le reconocen hasta sus detractores, se convirtió en militante de la nueva causa, lo que le acarreó disgustos, e incluso cárcel.

1889. Uno de los primos de Marcelo (el melómano Diego de Alvear) había escuchado a Regina Pacini en el Solís de Montevideo y le elogió a Marcelo la voz maravillosa de la jovencísima soprano ligera portuguesa. Allí estaba Marcelo en su palco del Politeama. Alto, bien plantado (era un deportista cabal, de la estirpe de los Duggan o los Newbery), con unos bigotes mosqueteriles. ¿Qué sintió Marcelo cuando escuchó a Regina cantar El barbero de Sevilla? Debió de ser algo muy fuerte. Dicen que cada vez que él la escuchaba en un escenario, los ojos se le llenaban de lágrimas. Esa misma noche se enamoró perdidamente. Le mandó varias docenas de rosas rojas y blancas y una pulsera de oro y brillantes. Regina, acostumbrada a los desbordes de sus admiradores, le devolvió la pulsera y partió de regreso a Europa. Pero Marcelo no dejaría escapar esa presa. Para él, viajar a Europa era como ir al café de la esquina. Empezó a recorrer los mejores teatros de Madrid, París, Londres, Montecarlo, Budapest, Odessa, y llenaba los camarines de Regina Pacini con miles y miles de rosas rojas y blancas.

PREJUICIOS DE CLASE

En las fiestas de las embajadas argentinas y en los salones de la aristocracia europea a los que ambos tenían acceso (él por su origen y ella por sus triunfos artísticos), Regina y Marcelo se fueron conociendo, quizás intimaron. En 1901, Regina volvió a Buenos Aires, esta vez para cantar en el teatro San Martín de la calle Esmeralda. En 1903, Marcelo, tras haberla seguido por medio mundo, se declaró y ella le dio el sí, pero puso como condición cantar cuatro años más.

Porque él, como no podía ser de otra manera en aquella época, le exigió que una vez casada dejara de cantar. Cuando finalmente se fijó fecha para la boda, la noticia consternó a la aristocracia argentina. ¡Aquella portuguesa fea y bajita había enganchado al soltero de oro, al mejor partido del país, por el que suspiraban las más bellas herederas, chicas de las familias Peña, Anchorena, Alzaga!

La resistencia sorda de la sociedad porteña a aceptar a la Pacini (extranjera y, lo que era entonces un pecado imperdonable, artista) afloró en su segunda visita, cuando ya Marcelo no ocultaba su amor. Días antes de la boda, quinientas personas de su clase social le enviaron un telegrama al novio pidiéndole que "recapacitara". Marcelo lo recibió durante la despedida de soltero, en París, y se deprimió mucho. La fiesta se convirtió en un velorio. También Felicia estuvo en contra de la boda porque no quería que su hija dejara de cantar. La tirantez entre suegra y yerno duró toda la vida.

La ceremonia secreta en Lisboa fue una bofetada a los prejuicios de clase. Debe pensarse lo que significaba la familia Alvear. Aunque don Torcuato y doña Elvira ya habían muerto, los hermanos de Marcelo (uno de ellos, Carlos, era entonces intendente de Buenos Aires), sus numerosos sobrinos, primos, tíos y tías conformaban la elite social de Buenos Aires, que quedaba así excluida de participar en una ceremonia de alto valor simbólico.

La noche de bodas transcurrió en el Royal Hotel, en Estoril, la ciudad del aire perfumado. La suite nupcial estaba llena de rosas y en el fonógrafo sonaba L’elisir d’amore cantado por Regina. El le hizo un regalo de bodas fabuloso: Coeur Volant, un castillo normando en Versailles, cerca de París. La pareja lo amuebló con refinamiento y lo habitó por largos años. La mejor habitación, con un piano y un atril, era como un teatro en miniatura. Desde entonces, ella cantaría para una sola persona: Marcelo. Los pocos discos que habían registrado su voz, la propia Regina los retiró de circulación. ¿Sacrificó ella su carrera? En todo caso, cantó profesionalmente durante veinte años, y si bien se retiró en su apogeo, tenía 36 años cuando se casó con un Alvear de 39.

Durante cuatro años no pisaron Buenos Aires. El regreso se produjo recién en 1911. Se encontraron con un medio hostil. Un incidente grave se produjo durante la fiesta de bodas de Elvirita de Alvear, en El Talar de Pacheco. Ninguna mujer le hablaba a Regina. Dicen que Marcelo, cuya fama de mujeriego siempre había sido amplia, le dijo a su esposa, indignado: "No te preocupés Regina, que a todas éstas yo les levanté las polleras". Que Alvear fuera así nunca le preocupó a Regina, porque sabía que siempre volvería con ella. Vivieron juntos durante 35 años. No tuvieron hijos, y ella lo acompañó, en las duras y en las maduras.

Fue el general Julio A. Roca quien rompió el cerco social cuando, en una recepción oficial, se acercó a Regina para conversar amablemente con ella. Desde entonces, la guerra contra la "advenediza" se atenuó.

En 1912, Marcelo fue elegido diputado. Su actuación no pasó de discreta. Era entonces muy mal orador (recién en su madurez adquirió la destreza y el gusto de hablar para multitudes). Cuando Hipólito Yrigoyen llegó a la presidencia, en 1916, nombró a Alvear ministro plenipotenciario en París. Secundado por Regina, su desempeño fue brillante: los principales políticos franceses –Raymond Poincaré, Georges Clemenceau– frecuentaban Coeur Volant. Cuando, en 1922, Yrigoyen designó sucesor –su palabra era orden para la convención radical–, el dedazo del Peludo recayó en Marcelo, algo que muchos no podían creer. Contaba Ramón Columba, taquígrafo parlamentario y caricaturista político, que la gente se decía: ¿Marcelo presidente? Y lanzaban una carcajada. ¿Por qué Yrigoyen eligió a Alvear como su sucesor? Es cierto que aquél tenía por Marcelo una debilidad personal, y apreciaba su energía y coraje, así como su inclaudicable optimismo. Los historiadores tienen diferentes explicaciones sobre el gesto de Yrigoyen, pero prevalece la idea de que quiso dejar en la Rosada a un hombre leal, y asegurarse de que, en 1928, al término de seis años, le devolviese el poder.

Marcelo parecía predestinado al éxito. Le tocó gobernar durante los años de bonanza que fueron de 1922 a 1928. La Argentina creció a buen ritmo y no hubo grandes conflictos. Fue la última década feliz de una Argentina opulenta. Presidió incontables inauguraciones, recepciones y fiestas. A su lado, Regina fue una primera dama discreta, que apoyó las actividades culturales con entusiasmo. Infaltable en las funciones del Colón, la pareja presidencial atravesó una época de fermentos creativos. Los jóvenes escritores apreciaban a un presidente que asistía a las lecturas poéticas en el Tortoni, frecuentado por vates vanguardistas como Jorge Luis Borges o comunistas como Raúl González Tuñón. En cuanto a Victoria Ocampo, con quien se dice que Marcelo tuvo un affaire, lo adoraba: lo definió como "un ser inverosímilmente perfecto".

Regina es recordada por una obra en la que se empeñó a fondo, con el pleno apoyo de su marido: la Casa del Teatro, inaugurada en 1938, un lugar para que los teatristas terminen con dignidad su vida. Hoy alberga a 46 pensionistas, incluida la viuda del mago Fu Man Chú.

¿Cuál fue el rol político de Regina? Es difícil decirlo, por el pudor y la discreción que la distinguían. Ella no creó un nuevo Marcelo, aunque la figura de Regina se agigantó durante los últimos diez años de Alvear, cuando la buena fortuna se trocó en infelicidad para el país y en duras pruebas para la pareja. Un biógrafo de Agustín P. Justo cuenta que este general, que fue el ministro de guerra de Alvear, había adquirido su chalet de la avenida Federico Lacroze, en Belgrano, para estar cerca de la que era entonces la residencia de los Alvear, y que frecuentaba cada día la casa del presidente para congraciarse con éste. La intuición de Regina le decía que había algo tortuoso en la sumisión de Justo, a quien no soportaba. En 1932, el gobierno surgido del golpe de Estado proscribió la candidatura de Alvear para favorecer a Justo. Ya en el gobierno, que ocupó de 1932 a 1938, Agustín P. Justo encarceló a Alvear en Martín García. Entonces afloró la fibra de Regina. Durante el terrible verano del ’33, que Marcelo pasó preso en un barracón de la isla, agobiado por los mosquitos y bañándose en una única canilla con otros centenares de detenidos políticos, Regina cruzó más de cincuenta veces el río en una barca, a veces desafiando furiosos oleajes, para llevar mudas, comida y aliento a su marido.

En 1938, los radicales proclamaron la fórmula Alvear-Mosca, y allí fue Marcelo, enhiesto aunque ya casi setentón, a recorrer el país como un principiante, hostilizado por las patotas conservadoras, la policía brava y algunos radicales yrigoyenistas que lo tachaban de traidor, mientras que ganaba la admiración de muchos argentinos por no claudicar en la lucha contra el fraude, ese flagelo que, finalmente, le birló el triunfo y consagró presidente a Roberto Ortiz. Alvear había perdido casi toda su fortuna, en parte por su vida de lujos y placeres, en parte porque la política se la había comido. Al morir, le quedaban Villa Regina, su residencia de Mar del Plata (hipotecada); Villa Elvira, en Don Torcuato (la hizo construir en 1942, la bautizó en recuerdo de su madre y sólo vivió allí quince días), un auto Buick ’41 y un capital de 150.000 pesos, cifra ya consumida por la inflación.

El 23 de marzo de 1942, Marcelo, fulminado por una crisis cardíaca, terminó sus días en Don Torcuato. A su lado, la mano en la mano, estaba Regina Pacini.

Ella lo sobrevivió largos años. Se refugió en Villa Elvira. Murió en 1965, a los 95 años. El día 23 de cada mes, Regina iba a la Recoleta y le llevaba a su marido un gran ramo de rosas blancas y rojas. Se sentaba en una sillita en el interior de la bóveda y pasaba largo rato allí. Sus labios se movían, las lágrimas le afloraban a los ojos como si hablara con Marcelo, como si pronunciara palabras de amor. .

miércoles, 2 de enero de 2013

Murió Günter Rössler, famoso por los desnudos

Rossler murió el lunes último como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, informó hoy la agencia alemana de noticias DPA.

Nacido en Leipzig el 6 de enero de 1926, fue apodado "el Helmut Newton del Este" por sus "Chicas de la RDA" que saltaron a la fama con las revistas Magazin y Sibylle, pero que con la Reunificación y el éxito de revistas como Playboy pasaron al olvido durante décadas.

Sin embargo, esas mujeres desnudas -retratadas en blanco y negro con pose orgullosa y pensativa- volvieron a estar en el centro de las miradas con la publicación de la autobiografía ilustrada "Mujeres fuertes en el Este" y el estreno del documental "La genialidad del instante", sobre la vida del fotógrafo.

DIE GENIALITÄT DES AUGENBLICKS - DER FOTOGRAF GÜNTER RÖSSLER |