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miércoles, 10 de junio de 2015

Bahía Blanca prepara su tradicional homenaje a Carlos Gardel

5 días repletos de actividades culturales alrededor de la figura del zorzal criollo, muestras de arte, charlas, conferencias, talleres, milongas, tango en los bares y las plazas,cine, presentaciones de libros, y cierre de lujo con el estreno de  la comedia Musical "EL ZORZAL".
CRONOGRAMA
Jueves 18 de Junio, 18 hs- Centro Cultural de la Coop. Obrera (Zelarrayán 560). 
APERTURA OFICIAL - ENTRADA LIBRE Y GRATUITA
Inauguración de la muestra plástica del pintor y caricaturista Guillermo Arena; el Centro de Estudios y Difusión de la Cultura Popular Argentina distinguirá por su trayectoria a Carlos Vecchietti, Alejandra Boileau, Víctor Benamo y Karen Arránz y se proyectará la película “Cuesta abajo” (1934, Paramount Pictures) protagonizada por Carlos Gardel junto a Mona Maris, Vicente Padula, Anita Campillo, Jaime Devesa, Guillermo Arcos, Suzanne Dulier, Manuel Peluffo, Carlos Spaventa y Alfredo Le Pera.

Viernes 19 de junio,  21,30- El Motivo Tanguería (Brandsen 550)
Show y Milonga con el Trío de Juan Carlos Polizzi.

Viernes 19 de junio,  21,30- Café Histórico (Av. Colón 602) 
Show musical de Florencia Albanesi y Silvia Adami.

Sábado 20 de junio, 21,30- Café Histórico (Av. Colón 602) 
Show musical de Alicia Comignani, Mariana Tivervia y Cristina Marinissen.

Domingo 21 de junio, 21 hs- Teatro Municipal
Gaby 
 las VI Jornadas Gardelianas de Bahía Blanca ofrecerá "El Zorzal", en su velada de Gala a realizarse en el Teatro Municipal. Con un elenco de lo más variado y comprometido con la canción ciudadana, se homenajeará al máximo cantor nacional de todos los tiempos, a 80 años de su partida con este musical que será inolvidable. Un repaso por su carrera, desde los inicios hasta la cumbre de la popularidad, con una emotiva puesta en escena y voces nostalgiosas que harán emocionar a la platea. 
La responsabilidad de este desafío será de Ricardo Margo, quien oficiará de presentador y guía en esta historia, los cantantes Gaby “La voz sensual del tango”, Osvaldo Rojas, Rosana Soler, Paula Barrio, Gastón Peralta y Chacho Tinervia, la pareja de baile de Natalia y Gustavo y las guitarras de Rodrigo Rivero y Juan Carlos Brigante.
Lunes 22 de junio, 19 hs- Café Miravalles (Av. Cerri 777) ENTRADA LIBRE Y GRATUITA
Natalia y Gustavo
Conferencia sobre Carlos Gardel y Alfredo Le Pera a cargo de José Valle y Carlos Benítez con show musical. Se expondrán en el café obras temáticas de Guillermo Arena y se inaugurará plaqueta homenaje al autor, guionista, escritor y poeta Alfredo Le Pera junto a Carlos Gardel en la fachada del histórico café basada en pintura original del mencionado artista plástico.

Durante todo el mes se expondrán obras de Arena en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera (Zelarrayán 560) y en la biblioteca Rivadavia (Av. Colón 31). Muestra: "Con aroma a Tango, homenaje al Zorzal", obras alegóricas al Tango y referentes a Carlos Gardel (técnica mixta).

martes, 4 de junio de 2013

Carlos Gardel y Alfredo Le Pera

El trágico accidente aéreo en Medellín apagó la vida de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, una dupla que
cambió la historia del tango canción para siempre. Para Gardel, esa fatídica muerte, en el punto más alto de su carrera como estrella de cine y cantor popular, fue el salto a la inmortalidad como ícono porteño alrededor del mundo. Para Le Pera, su colaborador más estrecho a partir de la década del treinta, como guionista y letrista de las canciones en los films Cuesta abajo, El tango en Broadway, El día que me quieras y Tango Bar fue la conclusión de un papel secundario tan glorioso como en las sombras.

El origen de estos dos artistas parece formar parte de una extraña paradoja en la formación de un adn tanguero universal, que logró su consagración a partir de las particularidades que imprimieron dos creadores nacidos en el extranjero. De la identidad errática de Gardel -entre Toulouse y Tacuarembó- se habló muchas veces, pero poco se conoce del gran hombre detrás de la leyenda.

Los aficionados deben saber que Le Pera, el creador de letras inolvidables y emblemáticas del tango canción como "Volver", "Melodía de arrabal", "Sus ojos se cerraron", "El día que me quieras", "Cuesta abajo", "Soledad" y "Volvió una noche", fueron pergeñadas por un poeta concebido en la ciudad de San Pablo (Brasil), el 6 de junio de 1900.

Un dato más dentro de una anecdótica y jugosa vida privada -amores de juventud, pasiones entre bambalinas, vida bohemia y la trágica muerte del amor de su vida, la vedette Aída Martínez- que nutrió de leit motiv sus letras y contrasta con el recuerdo de un hombre hosco de carácter taciturno y opaco. "Para el argumento de El día que me quieras , comenzamos a hurgar en la vida de Gardel y la encontramos exenta de romántico interés. La de Le Pera, en cambio, tenía episodios románticos en abundancia", cuenta Terig Tucci en su libro Gardel en Nueva York .

El rol de partenaire poético e inspirador de historias universales con color local que jugó Le Pera fue trascendental para montar la estatura de Gardel como transmisor de una identidad porteña y una lírica que perduraría y se agrandaría incluso con el paso del tiempo. Con ocho películas en un corto lapso de tres años, a partir de Espérame, filmada en 1932, la dupla fundó un repertorio poético musical, escrito entre el apuro de los sets de filmación, que alcanzaría el bronce.

UNA DUPLA FABULOSA

El encuentro entre Gardel y Le Pera coincidió con un momento justo para el cantante, que había avizorado en el cine la posibilidad de proyectar su imagen y la del tango al mundo y estaba buscando un compañero ideal para que lo acompañara en esa travesía. Le Pera, por su parte, se encontraba en un momento de madurez personal, necesitado de nuevos desafíos, tras encontrar una vida sin apuros económicos, una estabilidad dentro del ambiente teatral como escritor de obras y sainetes, partícipe de una bohemia que lo mantenía entretenido y en busca de negocios excéntricos, como la importación de perros galgos rusos para vender entre las familias acomodadas de la sociedad porteña.

El encuentro tiene varias historias paralelas. La primera hipótesis cita el primer encuentro entre los dos protagonistas a mediados de la década del veinte cuando un enfurecido Carlos Gardel fue a recriminarle a Le Pera, por ese entonces periodista dedicado a la actividad teatral, una crítica desfavorable. La otra hipótesis del encuentro tiene más cercanía con el periplo de Gardel por Europa a inicios de la década del treinta. En ese momento, Le Pera trabajaba, entre tantas otras cosas, como subtitulador de una empresa de cine subsidiaria de la Paramount. "El Zorzal criollo" andaba en busca de un socio creativo para dar forma a sus nuevos proyectos musicales y cinematográficos tras el éxito que había alcanzado la película Luces de Buenos Aires (1931).

Edmundo Gibourg, un amigo en común, los reunió en un restaurante de la calle Pigall en París, frecuentado por artistas argentinos en el exilio. La historia es citada por el escritor Rubén Pesce en el libro Los p oetas, de Corregidor. "Gardel me pidió que colaborase en su próxima película. Yo le respondí que no era mi oficio -cuenta Guibourg-. Pero en cambio le dije: «Te voy a presentar a un muchacho que podrá servirte de mucho. Algo ha hecho». Cuando le nombre a Le Pera, me dijo: «¡Yo lo conozco de los cafés de Buenos Aires!». Nos reunimos en la esquina del restaurante Rochefoulcauld. Allí se arregló Gardel con Le Pera, a quien llevó luego a los estudios Joinville. En adelante, como se sabe, Le Pera le sirvió de mucho a Carlos porque era muy capaz y, a la vez, un trabajador infatigable. Si algún arrepentimiento tengo de haberlos presentado es porque Le Pera le sacó a Gardel la superstición de viajar en avión." Guibourg tenía razón. La sociedad creativa sólo daría buenos resultados. Le Pera desarrollaría una intuición, un lirismo y un oficio para el que se había entrenado toda su vida y volcaría en letras a personajes hechos a medida de Gardel, lo que lo transformaría en una estrella de Hoollywood poco antes de su muerte. Y, lo más importante, decodificaría como nadie la atemporalidad de ese imaginario gardeliano destinado al mito en himnos como "Volver": "Yo adivino el parpadeo/de las luces que a lo lejos van/marcando mi retorno". .