lunes, 18 de marzo de 2013

Anécdotas de Jorge Luis Borges


En 1983 Borges fue invitado a visitar la escuela normal Mariano Acosta, que cumplía 109 años. Los alumnos le preguntaron sobre su obra durante una hora y media y, cuando se fue, formaron una doble fila de más de cien metros. Borges caminaba por el medio y los alumnos lo vivaban y lo aplaudían con entusiasmo. Antes de que se fuera, le leyeron una décima anónima de un payador desconocido. Claro que todos sabían que el payador desconocido era Elías Carpena, que con sus ochenta y cinco años, resucita el viejo oficio de los gauchos. 
La décima decia asi: "De inspiración celestial / los buenos versos que forjes / glorien a Jorge Luis Borges, un escritor de verdad, / que hoy en la escuela normal su presencia requerida / le va dando feliz vida / literaria al alumnado, / que en gozo manifestado, / celebra su bienvenida." 
Cuando acabó la décima, Borges le palmeó el hombro al apayador y le dijo. "Discúlpeme, Carpena, que me hayan traído en auto, yo, la verdad, quería venir montado en un overo rosao... " 

En 1977 Borges escribió un cuento para La Nación: "24 de agosto de 1983", donde el propio Borges se soñaba a sí mismo suicidándose en esa preciso fecha, el día en que cumplía 84 años. A medida que se acercaba la fecha de su cumpleaños, apareció mucha gente preocupada por el posible traslado de la ficción a la realidad. Borges entonces comentó:"¿Qué hago? ¿Me comporto como un caballero y convierto en realidad esa ficción para no defraudar a esa gente? ¿O me hago el distraído y dejo pasar las cosas? 

 "Yo me acuerdo que hace años, cuando todavía existían los bares automáticos, ibamos con Xul Solar a uno que quedaba en Córdoba y Callao. A Xul le gustaba experimentar y como era un inventor nato, y habíá inventado cosas espléndidas, trataba de hallar combinaciones posibles entre los alimentos. Asi, llegó a mezclar café negro con salsa de tomate (verdaderamente repugnante) o sardinas con chocolate (atroz). Probábamos juntos esas mezclas y él mismo comprendía que eran incompatibles los elementos mezclados. Yo creo que las buenas combinaciones ya fueron inventadas y que nada podrá superar al café con leche (su inventor debe haber sido un ser excepcional) que es riquisimo y que es la combinación por excelencia" 
sobre el mate 

"He tomado mucho mate cuando era joven. Tomar mate, para mi, era la forma de sentirme criollo viejo. Me lo cebaba yo mismo y creo que lo hacía muy mal porque siempre había flotando unos palitos sospechosos. Tenía dos mates, uno común, y otro de los que se llaman galleta. Y ahora, caramba, he perdido el hábito. " 

"En el Cairo uno entra en una tienda y le ofrecen, inmediatamente, café, vino, frutas... Luego le dicen: 'Bienvenido a Egipto'. Después cuando uno pregunta el precio de algo, con toda cortesia le advierten. '¡No, señor! ¡Es un regalo!' Pero se sobreentiende que esto es una convención y que no es un regalo que se deba aceptar. En seguida viene el regateo, que puede durar media hora o tres cuartos de hora. Uno ofrece cinco y ellos piden veinticinco y todo eso para que, finalmente, el precio quede en diez. Y es una maravilla porque si uno no compra nada, igual son muy corteses. " 
"Ellos no han descubierto el mate, pero igual han encontrado una manera, casi más simpática, de perder el tiempo. "

No hay comentarios:

Publicar un comentario